27/07/2021
📙 | FELIZ CUMPLEAÑOS 📷
Si el Huáscar no regresa triunfante al Callao tampoco yo regresaré.
Miguel Grau Seminario, héroe de la marina. Nació en San Miguel de Piura el 27 de julio de 1834. Hijo de Juan Manuel Grau y Berrío y de Josefa Luisa Seminario y del Castillo. Su infancia transcurrió entre la ciudad de Piura, entonces pequeña y aldeana, y el puerto de Paita, donde empezó su carrera en el mar a la temprana edad de nueve años, cuando se embarcó en el bergantín granadino Tescua, al mando del capitán Manuel Herrera.
Luego de haberse salvado de un naufragio en las aguas de la isla de La Gorgona, sentó plaza en la goleta Florita, del mismo capitán. Por más de diez años viajó por mares, islas y puertos muy distantes como Macao, San Francisco, Hong Kong, las islas Marquesas y Sandwich, Shangai, Singapur, Londres, Burdeos, Baltimore, Boston, New York y Río de Janeiro.
En agosto de 1853 se presentó a la marina de Guerra, ingresando como guardiamarina al 14 de marzo de 1854 a los 20 años de edad; dos años después alcanzó el grado de alférez. Adquirió experiencia en las naves Rímac, Vigilante y Ucayali.
Era agregado al ministerio de Guerra y Marina cuando estalló el conflicto con Chile, en 1879 es jefe de la escuadra con el honroso grado de Contralmirante, desde el principio de la guerra comandaba el monitor Huáscar con el que hizo proesas que el mundo difícilmente podrá olvidar, ya que su nombre alcanzó brillo de leyenda, era que el Huáscar llevaba en sus entrañas de hierro todas las esperanzas de su pueblo.
El ilustre Almirante recorría el mar amenazando las costas enemigas sembrando el espantado entre sus contrarios, hundiendo barcos y tomando prisioneros, recogiendo naufragios, asombrado y depositando lauros inmarcesibles en el altar de la Patria, súbitamente aprecía entre las naves enemigas y después de dejar el desconcierto, desaparecía como una sombra entre las brumas.
Los Chilenos le llegaron a temer en tal forma que lo llamaron el Fantasma de los mares, parecía efectivamente que su corazón presentía que muy luego el 8 de octubre de 1879 en Angamos iba a escribir la página más gloriosa de la historia naval del mundo, parecía que pronto iba a llegar el momento de la sublime transformación en que el valor se elevará hasta el heroísmo.