24/06/2026
Una de las decisiones más estratégicas y complejas para cualquier empresa que utiliza SAP. Para responder de forma directa: Hoy en día, la balanza se está inclinando fuertemente hacia la oferta que el proveedor alemán gestiona (mediante el modelo RISE con SAP), pero la respuesta definitiva depende de qué tan "limpio" o personalizado esté tu sistema.
1. La opción de SAP: Trabajar en su nube (RISE with SAP)En este modelo (ya sea en Nube Pública o Nube Privada), tú firmas un único contrato con SAP. Ellos se encargan del licenciamiento, del soporte de la aplicación y de la infraestructura, aunque por debajo utilicen un hyperscaler como AWS, Google Cloud o Microsoft Azure.
Ventajas:
Acceso inmediato a la Innovación y IA: SAP ha dejado claro que sus herramientas más avanzadas de Inteligencia Artificial (como el asistente Joule) y las últimas actualizaciones de procesos solo se liberan de forma nativa e inmediata en sus entornos de nube gestionados.Modelo de contrato único (One Handshake): No tienes que pelear con el proveedor de infraestructura por un lado y con SAP por el otro si el sistema se cae. SAP es el único responsable del SLA (Acuerdo de Nivel de Servicio).Reducción de Deuda Técnica: Te empuja hacia la estrategia "Clean Core" (núcleo limpio), lo que facilita enormemente las actualizaciones futuras y reduce la carga del equipo de TI interno.
Desventajas:
Menos control sobre las ventanas de mantenimiento: SAP define cuándo se aplican ciertos parches o actualizaciones periódicas, lo que exige una coordinación estricta para no afectar la operación.
Restricciones de personalización extrema: Si tu SAP actual tiene modificaciones muy profundas en el código estándar (el método antiguo de desarrollo ABAP), adaptarlo a la nube de SAP requerirá un esfuerzo de reingeniería considerable.
2. La opción propia: Alojar SAP en tu propia nube (Bring Your Own Cloud / On-Premise)Aquí la empresa contrata directamente su propia infraestructura en la nube (por ejemplo, una cuenta corporativa en AWS, Azure o GCP) e instala y opera SAP bajo su total responsabilidad (o mediante un Partner de TI).
Ventajas:
Control absoluto y soberanía: Decides exactamente cuándo actualizar, cuándo detener el sistema, qué parches aplicar y cómo configurar la arquitectura de red y ciberseguridad según las políticas exactas de tu corporación.
Libertad total para customizar: Permite mantener desarrollos a medida muy complejos e integraciones profundas con sistemas legados o plataformas externas sin las restricciones que impone el modelo SaaS de SAP.
Desventajas:
El "impuesto" de la innovación rezagada: SAP está limitando el despliegue de nuevas capacidades disruptivas en las versiones puramente On-Premise o de nube autogestionada. Te quedas con un sistema estable, pero más estático.
Mayor costo operativo (OpEx/CapEx oculto): Tu equipo técnico (o tu proveedor de servicios de infraestructura) debe encargarse del Basis, del parcheo del sistema operativo, de la base de datos HANA y de la infraestructura de respaldo. Si algo falla, la responsabilidad de identificar si el problema es de la nube o del software es tuya.
¿Cuál conviene elegir?Te conviene la nube de SAP (RISE) si: Buscas estandarizar procesos, quieres quitarle la carga operativa de la infraestructura a tu equipo de TI, deseas aprovechar capacidades de IA de última generación y estás dispuesto a adaptar tu negocio a las mejores prácticas del mercado (Fit-to-Standard). Te conviene tu propia nube si: Tienes un negocio con procesos extremadamente únicos que representan tu ventaja competitiva y que requirieron desarrollos en SAP que no se pueden replicar fácilmente en la nube, o si normativas muy estrictas de tu industria exigen que mantengas el control absoluto de las llaves de la infraestructura.