31/10/2021
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Esta es otra historia que nos contaba mi madrecita. Hace más o menos 3 generaciones atrás en nuestra CAMPIÑA HUACHANA mi bisabuelo José María creció, siempre con buenos principios, en un ambiente donde lo místico se mezclaba con lo real, esto hizo que forjara un fuerte temperamento y se enfrentó siempre a los abusos e injusticia de la época.
En aquellos tiempos todos los campesinos bajaban desde nuestra hermosa campiña a la floreciente ciudad de Huacho a comercializar sus productos y abastecerse de otros que el campo no producía, en esos días se corrió la voz que los viajantes que regresaban por la noche a la campiña, al pasar por un puente que había en el trayecto de regreso, eran atacados; lo poco que recordaban decían que un CHANCHO ENORME que salía debajo del puente, mordisqueaba las patas del caballo, atacaba a envestidas y golpes dejando desmayados a los arrieros, algunos hasta morían del susto y eran desbalijando por completo de todo su dinero y cosas de valor que llevaban.
Mi bisabuelo JOSÉ MARÍA como de costumbre bajó, cabalgando su fiel e inseparable mulita llamada CLEO y un burrito que traía sus artesanías y productos agrícolas para comercializar, hizo buen negocio, vendió todos sus productos, compró lo que necesitaba y se fue a echar unos traguitos a la cantina con unas amistades. Ya iniciando la noche se dispuso a retornar a su finca, sus amigos le aconsejaron que no lo haga, refiriéndole lo que acontecía. JOSÉ MARÍA fiel a su estilo y genio fuerte, no les hizo caso, sacó su gran machete en forma de cimitarra, lo afiló minuciosamente dejándolo resplandeciente y desafiando a todo ante el asombro de sus amistades echo viaje de regreso a su finca.
Silbando tranquilamente, al rítmico trote de sus jumentos, la fresca brisa campiñera, el canto de los grillos y cigarras hacia más relajante el viaje, una noche de cielo despejado y luna llena daban un aspecto hermoso y mágico al paisaje. Llegando al lugar indicado el canto de una lechuza preludio del épico enfrentamiento que se avecinaba hizo que mi bisabuelo se ponga en guardia, soltó las riendas del burrito de carga, quien presagiando lo que acontecería partió la carrera espantado poniéndose a buen recaudo, de pronto una risa macabra rompió el bello equilibrio natural, debajo del puente salió una gigantesca sombra que se acercaba más y más haciéndose visible era un enorme CHANCHO gruñendo que le hacía frente para envestirlo, JOSÉ MARÍA conocedor ya de algunos trucos de artes blancas agarró su amuleto, un sapo de bronce que tenía y llevaba colgado al cuello en una cadena de acero, susurró unos conjuros en contra del maligno, blandió su afilado machete que a la luz de la luna resplandecía como una mágica arma, se lanzó al ataque a todo galope tomando por sorpresa a la maligna entidad que estaba acostumbrada a ver huir a sus víctimas del terror y asestó un certero profundo corte en el lomo, lo cual hizo gruñir de dolor y ponerlo furioso encabritándose el enorme cerdo, JOSE MARIA dio vuelta rápidamente a su híbrido corcel y se dispuso atacar de nuevo, la maligna entidad embravecida echando espuma por el hocico, con los ojos centellantes también arremetió furiosamente, a tiempo la mulita pudo hacer el quite correspondiente rosando apenas, no surgiendo efecto el ataque, de nuevo ambas fuerzas antagónicas iniciaron su embestida como una justa medieval, mi bisabuelo le atinó una nueva estocada a la altura del brazuelo, pero no pudo hacer el quite rápidamente haciendo que el ataque del maligno cerdo sea efectivo envistiendo con su enorme hocico como ariete levantando a CLEO por los aire y haciendo que mi bisabuelo salga disparado dando vueltas y caiga maltrecho. Todo era confuso e irreal, el fuerte golpe de la caída lo había casi noqueado, se levantó tambaleando, peor aún al ver su inseparable mula de innumerables aventuras tirada y creyéndola mu**ta, furioso y sacando fuerzas de flaqueza cogió su machete; corrió velozmente hacia el cerdo quien estaba gruñendo, cojo, arrastrándose en retirada, dio un gran salto apoyando todo su peso en su filudo machete y al grito de ¡MUERE MALIGNO BRUJO! se dispuso darle la estocada final, cuando el CHANCHO habló; una voz femenina le dijo: COMPADRE JOSE MARÍA, ¡PIEDAD COMPADRE, PIEDAD! Haciéndolo que desconcertado desista del ataque, dejando que la gran chancha mortalmente herida se arrastrase hasta debajo del puente donde desapareció. Con alegría vio como CLEO se recuperaba, se levantó y ambos guerreros magullados pero victoriosos se dirigieron a sus cuarteles. Al otro día el curandero del pueblo se acercó a ver a José María, pidiéndole por favor se acerque a su morada que su comadre Ramona estaba allí y lo mandaba llamar de favor y con suma urgencia. Al llegar mi bisabuelo vio atónito a su estimada comadre RAMONA con vendas en el cuello y el brazo, refiriéndole el curandero que tenía dos cortes mortales y estaba agonizando. Ante el asombro de mi bisabuelo Ramona le confesó: compadre perdóneme yo fui quien lo ataqué ayer en la noche, yo soy la bruja que ha estado acechando el lugar, ¡perdón compadre, perdón! su valor y fortaleza hizo que me venciera, hágale un favor a esta agonizante, hay ciertas cosas que me atan a este mundo y no puedo morir, ve a mi casa, en el sótano hay un baúl, por favor sácalo y quema todo lo que encuentres dentro; en el acto mi bisabuelo se dirigió a casa de la comadre, bajó al sótano ¡Santo cielo! No podía creer como debajo de la casa donde se reunían los compadres, festejaban, comían pudiera ser una guarida espelúznate de bruja, llena de cráneos humanos, muñecos hechos con ropa de personas lleno de alfileres, velas negras, vasijas con sapos amarrados con ligas, animales disecados, todo el lúgubre lugar olía a maldad, hiervas y sahumerio, al fondo encontró el baúl, sacó todo lo que había dentro, cosas más raras e increíbles: libros de hechicerías, pócimas, amuletos, patas y garras secas, huesos humanos, artilugios, brebajes, etc., etc. Lo cual mi bisabuelo procedió a quemar, ardiendo todo el lugar y reventando como fuegos artificiales, así por fin pudo morir tal vez en paz, la maligna comadre “La Chancha Ramona”.