18/02/2026
¡𝗟𝗟𝗘𝗚𝗨É 𝗔 𝗣𝗘𝗦𝗔𝗥 𝟴𝟱 𝗞𝗜𝗟𝗢𝗦!😮
En 2020, durante la pandemia, me di cuenta de que era población de riesgo.
Pesaba poco más de 85 kilos y fue entonces cuando noté cuánto me había abandonado.
La distimia, mi entorno y la gente mala ondita que lo habitaba… nada facilitaba las cosas. Ser gestor de redes sociales puede ser bastante sedentario.
Sin embargo, dentro de ese caos había una pequeña —pero insistente— parte de mí que quería estar bien. Quería dejar de sentir dolor en mi cuerpo, jugar futbol con mis hijos sin ahogarme o caminar sin la sensación de hacerlo a través de un fluido no newtoniano.
Poco a poco tuve pequeños avances, pero nada comparable con lo que vino después. Un amigo al que adoro, me retó a correr. Dicen que todos estamos a una decepción amorosa de volvernos runners. Quizá fue cuando dejé de amarme que esa invitación llegó.
Lo hice. Y me encantó.
Hoy, ese hombre que me introdujo a esta maravillosa secta llamada runner es mi coach. Gerardo D. Orendain me enseñó a divertirme y a escuchar mi cuerpo. A romper mis propios límites, a ser más ambiciosa, pero también a celebrar mis pequeños triunfos y a sacar lo mejor de los días malos. Él siempre dice que no hay fracaso cuando, a pesar del frío y el cansancio, te levantas de la cama y decides salir a correr.
Otro hombre increíble es mi nutriólogo Teotl centro de nutrición y entrenamiento Él me enseñó a comer para que mi cuerpo funcionara mejor. Aprender a comer cambió la forma en que decodificaba el mundo. Sentirme con tanta energía, con tanta fuerza, con ganas de más, y ver cómo mejoraban mis resultados trajo una felicidad a mi vida que no sabía que necesitaba. Te puedo jurar que nadie valora su salud porque no sabemos cómo se siente estar bien y, cuando lo descubres, ya no quieres volver atrás.
Nada ocurrió de un día al otro. Me ha tomado años. No me comparo con nadie. Mi única competencia soy yo. Me dedico a superar mis propias marcas y a romper mis propios paradigmas.
Allá afuera quieren venderte fórmulas mágicas y resultados a velocidades extraordinarias. Eso no existe. Cada cuerpo es diferente. Cada vida, cada proceso. Disciplina no es igual a sacrificio.
Ahora mis hijos no me siguen el paso. Trabajo muchísimo, pero también me doy tiempo para el deporte. Corrí mi primera carrera, traje a casa mi medalla de 10K y este año planeo traer muchas más.
Kilómetro a kilómetro, sé que lo lograré.