06/05/2014
Los viajes de incentivos como herramienta de marketing de la empresa
Por su eficacia y capacidad de impacto tanto en los actores internos (empleados), como externos (clientes y proveedores), el viaje de incentivos puede llegar a ser la herramienta de marketing más potente con la que cuenta una empresa para lograr muchos de sus objetivos.
La relación directa del marketing con los viajes de incentivos queda demostrada por el hecho de que la mayoría de agencias que se dedican a la organización de eventos y otras acciones de marketing están incluyendo este tipo de viajes dentro de su cartera de servicios. Incluso algunos de ellas se han mudado completamente a la organización de viajes, dejando de realizar otras actividades. Y a la inversa pasa lo mismo, es decir, muchas agencias de viajes de incentivos empiezan a organizar también otros actos.
CÓMO EXPRIMIR EL VIAJE AL MÁXIMO
Como elemento clave del marketing, el viaje de incentivo debe exprimirse al máximo, puesto que para que sea verdaderamente productivo y rentable no puede limitarse al envío de unas invitaciones previas y al viaje en sí mismo.
Se deben realizar acciones antes, durante y después del viaje, que alarguen la experiencia del mismo. Estos son algunos ejemplos:
El viaje de incentivo debe considerarse un premio o recompensa por el buen trabajo realizado por parte de empleados, e incluso proveedores, o por la fidelidad y confianza, si se trata de un premio dirigido a los clientes.
Deben definirse unos objetivos muy concretos para lograr el ansiado viaje, por ejemplo un aumento del 10% de las ventas, así como motivar y ayudar al máximo a los empleados para que lo consigan
Valorar la opción de invitar también a la pareja o familia del empleado premiado con un viaje si ese es su deseo.
Crear un web o blog o utilizar la Intranet corporativa para colgar fotos, videos o cualquier tipo de contenido que ayuden a recordar y revivir la experiencia.
Hacer regalos tipo postales escritas a mano desde el lugar...