05/03/2026
A finales de los 50, Hartley Peavey fue expulsado de una banda musical por sus propios compañeros por no ser un buen músico.
Sin embargo, su conocimiento previo en la construcción de amplificadores de audio lo llevaría a elegir un camino diferente, luego de graduarse con honores en la universidad. Emprendió su pequeño taller en el estacionamiento de su padre, sitio que luego con el pasar del tiempo se convertiría en la súper empresa prestigiosa de gran escala mundial: Peavey Electronics, de gran renombre en la fabricación de instrumentos musicales y amplificadores de audio.
Aquel rechazo en la juventud que intentó frustrar los sueños del joven Peavey no pudo convertirse en una barrera para su vida porque primero estuvo la sabiduría de Dios que lo respaldó, y le dio las herramientas para seguir adelante:
_Porque Dios da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia (Proverbios 2:6)._