07/06/2026
LA LUCHA ERA EN 2007, NO 19 AÑOS DESPUÉS
La reforma a la Ley del ISSSTE ocurrió en 2007. Fue en ese momento cuando quienes se encontraban en servicio activo tenían la responsabilidad histórica de analizar, debatir, aceptar o rechazar los cambios que afectarían sus condiciones laborales y de retiro. Las grandes transformaciones se enfrentan cuando suceden, no cuando han transcurrido casi dos décadas.
Quienes ingresaron al servicio educativo después de esa fecha conocian las reglas vigentes bajo las cuales seríamos contratados.
Podrá gustarnos o no el sistema actual, pero es una realidad jurídica que existía antes de su incorporación.
Por ello, presentar hoy ciertas demandas como si se tratara de un derecho adquirido para todos los trabajadores resulta, cuando menos, una discusión que merece mayor honestidad y profundidad.
Creo firmemente en la defensa de los derechos laborales. Sin embargo, también creo que ninguna causa justifica afectar a terceros, especialmente a quienes menos responsabilidad tienen en los conflictos: las niñas, los niños y los jóvenes que esperan recibir educación en las aulas. La lucha social pierde legitimidad cuando olvida a quienes dice defender.
Tampoco puedo respaldar a dirigentes sin representación legal, a agitadores profesionales ni a quienes convierten las causas sociales en instrumentos de presión política o beneficio personal. Los movimientos auténticos nacen de la representación legítima, del diálogo y de la responsabilidad, no del protagonismo ni de la confrontación permanente.
Si la reforma de 2007 era injusta, el momento para rechazarla fue en ese tiempo.
Los trabajadores activos de aquella época tenían el derecho y la obligación de expresar su inconformidad.
Pretender corregir hoy, diecinueve años después, lo que no se enfrentó en su momento, genera una reflexión necesaria sobre la oportunidad, la responsabilidad y las consecuencias de nuestras decisiones colectivas.
Las maestras y los maestros deben ser ejemplo de congruencia. Defender derechos también implica respetar los derechos de los demás, actuar con responsabilidad y comprender que toda lucha social debe construirse sobre la legalidad, la representación legítima y el compromiso con las futuras generaciones.
Maestros, les faltaron 🥚🥚🥚🥚🥚en el 2007?