19/02/2026
El 19 de febrero de 2024, justo hace 2 años, estaba subida a un AVE de camino a una notaría de Madrid.
Pero antes de llegar a la notaría, viajemos un poco más lejos en el tiempo…
Últimamente en Instagram nos hemos puesto nostálgicos y muchos estamos desempolvando recuerdos de 2016. Por alguna razón, parece que hace 10 años fue un momento importante en nuestras vidas. Para mí lo fue.
Empecé 2016 con muchas rupturas. De pareja, de hogar… y también de negocio. En 2012 había creado mi primera empresa. En 2016 la cerré. Y se abrió ante mí la nada. Y el todo.
Me había quedado sin empresa y sin trabajo. Laboralmente, sí o sí tenía que empezar de cero. ¿Qué quería hacer? ¿En qué quería trabajar? ¿Cómo?
Decidí seguir con lo que más me gustaba de mi primera empresa: el diseño web. Pero me iba a tocar hacerlo desde un lugar diferente. Ya no tenía una empresa y una marca comercial que me “protegiera”. Y no quería crear otra. Así que 2016 fue el año en el que empecé a trabajar bajo mi marca personal.
Mi marca personal me hizo mirarme al espejo de una manera diferente y rebuscar mucho dentro de mí. No te voy a decir que fue un camino fácil, porque ¿cuándo es fácil poner en marcha un negocio? Pero sí un viaje apasionante.
Un camino de enfrentarme a mis fortalezas y, sobre todo, a mis debilidades. De conocer a mucha más gente que vivía de dar la cara en y por su negocio. De tener que formarme en decenas de disciplinas. De ser capaz de ponerme en el traje de diseñadora web pero también en el de CEO, contable, community manager, copywriter, marketera, atención al cliente, formadora, organizadora de eventos, publicista…
No sé cuántas profesiones he podido tener en estos años para que mi negocio saliera adelante. Seguro que muchas de las que tú también vas compaginando en tu día a día.
En 2020 el negocio ya “iba solo”. Ya tenía una buena cartera de clientes y los proyectos seguían llegando.
Cuando llegó la pandemia, todo eso se multiplicó por diez. Mis clientes necesitaban escuelas online, ecommerce, landings, automatizaciones, newsletters, membresías… y los que aún no eran clientes porque no tenían web todavía, la necesitaban para ayer.
Durante... [Sigue en stories]