20/05/2026
¿Puede el entorno de trabajo influir en la de un equipo? ¿Hasta qué punto el espacio físico puede afectar al rendimiento real de los equipos?
Nos ha parecido interesante la iniciativa impulsada por Liz Elam, fundadora de GCUC (Global Coworking Unconference Community), porque pone sobre la mesa una conversación relevante: si el puede aportar algo más que un lugar donde trabajar, convirtiéndose también en un entorno de conexión, apoyo y bienestar emocional.
Durante años, las decisiones sobre el espacio de trabajo se han tomado principalmente desde una lógica inmobiliaria: metros cuadrados, coste por puesto, contratos, ocupación.
Con la consolidación del , muchas organizaciones apostaron por la flexibilidad. Pero estos modelos también han dejado al descubierto algunos retos: menor cohesión entre equipos, dificultad para reforzar la cultura, menos interacción espontánea y, en algunos casos, una desconexión progresiva difícil de detectar.
Cada vez es más evidente que las decisiones sobre el modelo de influyen directamente en la atracción de talento, la retención de equipos, el bienestar laboral y la productividad.
El espacio de trabajo ya no puede considerarse una mera infraestructura.
Las que entiendan esto estarán mejor preparadas para el futuro del trabajo.
¿Quién está liderando esta conversación en vuestra organización: , Operaciones, Facilities… o sigue sin tener un dueño claro?