Después del viaje tan bonito que la vida me ha regalado hasta aquí, he dado con algunas certezas que más que nada me han llevado a entender cuántos instantes de brillo de la vida dejamos pasar y qué felices somos, en cambio, cada vez que los captamos y disfrutamos. El caso es que pensando, pensando qué es lo mejor que yo puedo hacer con este regalito que me ha dado la vida, me he dado cuenta de qu
e lo mejor que puedo hacer es divertirme encontrando vías para compartirlo y poder disfrutarlo con amigos. La idea fundamental es crear una especie de taller que nos permita a todos ir construyendo herramientas para vivir tratando de conectar no tanto con lo que hemos vivido hasta aquí sino mucho más con lo que decidamos que queremos vivir de aquí en adelante y sobre todo, compartir trucos y experiencias para ir creciendo juntos en el uso y disfrute de estas herramientas. Algo que parece fácil pero que requiere un cambio de mirada que nos lleve a organizar nuestro presente mucho más desde el "¿para qué?" que desde el "¿por qué?"
He llegado a la conclusión de que el terreno más interesante que me queda por explorar es el de las cosas que nunca me atreví a hacer. Como por ejemplo, imaginar que es posible una vida donde todos estemos felices y nos sintamos bien con lo que hacemos. Donde cada uno busque lo mejor de sí mismo, lo vaya encontrando y lo vaya compartiendo y donde todos podamos aprender de todos y con todos. Y esa es mi invitación que os invito a la vez a que hagais extensiva a quién queráis. Cuantos más seamos, más crearemos y más creeremos. O es al revés? Vamos a divertirnos descubriéndolo. Qué es antes? La gallina o el huevo? La pregunta o la respuesta? Lo que creamos o lo que creemos? Os invito a participar conmigo de esta plataforma-taller no solo para atrevernos a aprender a soñar, si no, mucho más, para atrevernos a convertir el mundo que nos rodea en nuestro sueño común y divertirnos haciéndolo. Bienvenidos y.... Que siga la diversión!