15/02/2024
Este último mes mi vida ha cambiado radicalmente. Me pongo a pensar en cómo lo que creí que sería para toda la vida llegó a su fin, sin embargo siento que de alguna forma u otra sigue creciendo donde lo dejamos. También en todas las personas que he conocido que me han llenado de abrazos y sonrisas para ayudarme a sanar, no importa el lapso de tiempo que estén en mi vida, han cumplido su función. Sigo dándome el espacio que merezco, pensando en lo que sí quiero para mi vida y lo que ya no. Me cuesta acostumbrarme a algunas cosas, mas, no me ha sido difícil desprenderme de otras, pero mi cerebro o mi corazón aún no asimilan cómo amando tanto a alguien puedo marcharme porque mi salud y mi paz mental así lo necesitan. Me hace mucho ruido el hecho de aceptar que jamás podré guardar rencor o maldad hacia todas las personas que ya no formarán parte de mi vida, a veces quisiera hacerlo, ser mala, ser dura, convertirme en la villana de mi propia historia y aprender a ser fría, rencorosa...pero no puedo, no hay necesidad, es más fuerte que yo. Porque sigo tratando a los demás como me gustaría que me traten a mí y al fin y al cabo creo que eso es lo que soy, alguien que no importa lo que pase, si me necesitas, acá estoy, siendo sincera, transparente. Ese es mi estado más puro, puedo alejarme de los lugares en los que ya no me reconozco, pero el amor sigue habitando en mí y en todo aquello que alguna vez me hizo feliz. Me siento agradecida, bendecida, feliz, un poco ansiosa, pero en calma a la vez, sabiendo que todo lo que viene está respaldado por todo el amor que puse en mis decisiones.
Jessica González ✨
🚩Recuerda que puedes comprar mis libros: Versos Rotos, Misiles y Marchitos en Amazon 📖🫶🏻✨