05/03/2021
NO SIGAS LA PRÓXIMA ZANAHORIA. 🥕
Los emprendedores hemos creído por mucho tiempo que lo que único que importa es la ACCIÓN: hacer, generar, crear, ganar.
Y durante mucho tiempo, yo estuve persiguiendo casi sin descanso un objetivo detrás de otro.
Seguía el mismo proceso una y otra vez: ponerme un objetivo, dirigirme a eso, concretarlo. Poner de nuevo otro objetivo, dirigirme, concretarlo.
Y así sucesivamente, sin detenerme, sin parar a disfrutar el viaje y sin parar a analizar y a celebrar lo logrado, lo conquistado.
Esto sigue una lógica, la misma que cuando estás escalando una montaña:
Si durante la subida te ponés a mirar el paisaje, corrés muchísimo riesgo de distraerte, caerte y lastimarte, lo cual te apartaría de tu meta.
Pero si sólo estás enfocado en subir y subir y crecer y lograr objetivos, corrés otro riesgo enorme: si no te detenés ni un momento, no podés darte cuenta que detrás tuyo se abre cada vez un paisaje más hermoso:
En el camino creciste, aprendiste, dejaste huellas en otros, te descubriste a vos mismo, venciste miedos, creaste oportunidades, hiciste MAGIA.
Y si bien te falta para llegar a la cima, ya lograste grandes avances y eso merece una celebración!
El momento de detenerte, recargar energías, celebrar lo que hayas logrado y contemplar tu vida como ese bello paisaje, es tan importante como todas esas tareas que hacés en tu día a día para lograr lo que deseás.
Tu descanso es tan importante como tu actividad.
Tu meditación y tu reflexión, son tan importantes como tu momento de acción.
Celebrá más a menudo! 🎉
¿Tenés algún ritual de celebración qué haces cada vez que logras algo importante?