05/02/2025
Hace exactamente 9 años, a la 1:02 de la mañana, llegaba al mundo León, el bebé más hermoso que había visto en mi vida. Pero no solo era el más lindo, sino que también era mi hijo, el hijo que había esperado durante tantos años.
Nuestro bebé arcoíris.
Desde el momento en que llegó, todo en mi vida cambió. Conocí el miedo como nunca antes: miedo a que se enferme, a que se caiga, a que se lastime. Porque León, para mí, es lo más valioso que tengo, así como cada hijo es el mayor tesoro para su mamá.
Con el tiempo llegó su condición, y con ella, conocí otros sentimientos… y también la soledad.
La familia que no entiende, que cree que exagero o que solo quiero llamar la atención. A pesar de contar con diagnósticos de neurólogos, psiquiatras, psicólogos y psicopedagogos, para algunos lo de León no era más que "falta de límites" o cosas que yo inventaba. Me lo dijeron. Y ese duelo fue duro.
Aceptar que León debía hacer muchas cosas para tener una vida normal no fue fácil. Pero lo hicimos. Junto a su papá, le hemos dado lo mejor que podemos ofrecerle.
Hoy, hijo, quiero agradecerte.
Gracias por permitirme sentir lo que siento cada vez que te miro.
Le agradezco tanto a Dios tu existencia. Ser tu madre es, para mí, ganarme el cielo.
Porque León es juego, es risa, es chistes, es arte, es música, es ajedrez. León es solidario, atento, increíblemente inteligente y, por sobre todo, hermoso.
Que Dios y la vida te den siempre cosas buenas, que puedas seguir repartiendo tu magia y creatividad por el mundo, porque vos le hacés bien a la vida.
Te amo con el alma.
Gracias.
Feliz cumpleaños, mi bebé.